Año tras año, los más jóvenes se van abriendo paso entre las viejas glorias y, de entre todos esos actores que empiezan a dar el callo, ya sea en Hollywood o en cualquier otro lado de la esfera
terrestre, aparecen promesas que se van confirmando según la elección de sus papeles o el talento que verdaderamente sepan mostrar lejos del encasillamiento del que hacen gala algunos.
Probablemente, el ejemplo más cercano de este talento emergente del que hablo, sea el del actor catalán Daniel Brühl (que nadie se confunda, este muchacho de alemán lo único que tiene es su apellido), cuya calidad interpretativa ha demostrado ya en trabajos como "Salvador", "Good bye, Lenin!" o "The edukators" ("Los edukadores") donde, independientemente del nivel de susodichas cintas, siempre ha aportado su pequeño grano de arena dando muestras de lo que vale.
Si salimos de terreno nacional, y nos vamos no muy lejos, a Francia, nos topamos con otros dos talentos emergentes que, sin lugar a dudas, darán mucho que hablar en años venideros. En efecto, les estoy hablando de Audrey Tautou, la cautivadora muchacha de "Amélie" o "Un long dimanche de fiançalles" ("Largo domingo de noviazgo") que, además de haber demostrado ya su pericia, también ha sabido mostrar su encanto para abordar según qué papeles. Por otro lado, y mucho menos conocido, nos topamos con Romain Duris, un muchacho que desborda talento por los cuatro costados, y lo ha demostrado con creces en films como "Gadjo dilo" ("El extranjero loco") o "De battre mon coeur s'est arrêté" ("De latir mi corazón se ha parado"), aunque seguramente le quede mucho por dar.

Probablemente, el ejemplo más cercano de este talento emergente del que hablo, sea el del actor catalán Daniel Brühl (que nadie se confunda, este muchacho de alemán lo único que tiene es su apellido), cuya calidad interpretativa ha demostrado ya en trabajos como "Salvador", "Good bye, Lenin!" o "The edukators" ("Los edukadores") donde, independientemente del nivel de susodichas cintas, siempre ha aportado su pequeño grano de arena dando muestras de lo que vale.
Si salimos de terreno nacional, y nos vamos no muy lejos, a Francia, nos topamos con otros dos talentos emergentes que, sin lugar a dudas, darán mucho que hablar en años venideros. En efecto, les estoy hablando de Audrey Tautou, la cautivadora muchacha de "Amélie" o "Un long dimanche de fiançalles" ("Largo domingo de noviazgo") que, además de haber demostrado ya su pericia, también ha sabido mostrar su encanto para abordar según qué papeles. Por otro lado, y mucho menos conocido, nos topamos con Romain Duris, un muchacho que desborda talento por los cuatro costados, y lo ha demostrado con creces en films como "Gadjo dilo" ("El extranjero loco") o "De battre mon coeur s'est arrêté" ("De latir mi corazón se ha parado"), aunque seguramente le quede mucho por dar.

Su protagonista (centro), Romain Duris
Si cruzamos hacía las islas del norte de Europa, nos topamos con otros tipos como Chiwetel Ejiofor que, tras haber trabajado con Woody Allen y Spike Lee, ya prepara unas cuantas incursiones más en Hollywood, habiendo dejado interpretaciones como las de "Dirty pretty things" ("Negocios ocultos") o "Children of men" ("Hijos de los hombres"). También cabría

Cruzando oceanos, se pueden hallar actores como Ryan Gosling, que ha dado que hablar gracias a su reciente caracterización en "Half Nelson", pero que había dejado ya perlas (interpretativamente hablando, claro) como "The United States of Leland" ("El mundo de Leland") o "The believer" ("El creyente"). No olvidemos tampoco, que sin salir de los EEUU, despuntan una pareja de hermanos como los Gyllenhaal, él, desde su turbador papel en "Donnie Darko" prometía, y cumplió las expectativas dejando otras perlas como "Jarhead" o "Brokeback mountain", ella, ha ido dejando muestras de lo que puede llegar a valer gracias a su soltura interpretativa que ha demostrado en cintas como "Donnie Darko" (donde participó junto a su hermano) o "Secretary", llegando a ser incluso la mejor baza de Oliver Stone en "World Trade

Dejando atrás tierras americanas, podemos toparnos con otros ejemplos de buenas nociones actorales en Australia, lugar de nacimiento de Radha Mitchell, actriz que raramente no se ha visto encasillada y ha mostrado tanto su simpatía en "Melinda y Melinda" ("Melinda and Melinda") como su nervio en "Silent Hill" y que puede llegar a más, o en Canadá, de donde procede Sarah Polley que, además, se ha atrevido con la realización, y que nos ha dejado papeles como los de "Mi vida sin mi" o "La vida secreta de las palabras", de Isabel Coixet ambas, o "The claim" ("El perdón"), de Michael Winterbottom.
El motivo que me ha impulsado a escribir todo esto, sin embargo, fue el visionamiento del film "Half Nelson" donde, sorprendentemente, no sólo sobresale el talento de Ryan Gosling, sino también el de Shareeka Eeps, una actriz que, sin apenas levantar medio palmo del suelo, le da una excelente réplica a Gosling, y logra contrastar una actuación digna de elogio, como servidor hacía tiempo no observaba en una cría de su edad (es del 89, así que pueden hacer cuentas), haciendo que su personaje y el de Dunne se erigan como verdaderos pilares de un natural y comedido ejercicio por parte del debutante Ryan Fleck: Aquí no valen ni el sentimentalismo, ni los excesos, ni ningún tipo de herramienta para que el respetable lagrime más pronto de lo normal.

Pues nada de ello es impedimento para que Fleck lo exprima una vez más, y saque sus gotas de jugo más natural, aquí no vale todo, aquí sólo vale aquello que observamos y con lo que nos podemos llegar a identificar, aquello con lo que sonreimos porque nos sentimos cómplices en la jugada o aquello con lo que decaemos porque uno no puede sentir otra cosa.
A algunos les puede parecer que el desarrollo es sumamente largo, pues no, en "Half Nelson" no sobran ni uno de los minutos, ni uno de los segundos, ni una de las comas en el guión tan bien urdido por Fleck y Bodden.
Y es así, como esta cinta, contribuye al panorama actual, y nos otorga uno de los mejores dramas que dió el pasado año y que, esperemos, pueda ser repetido (en cuanto a formato dramático se refiere) bien prontito, en base al nuevo proyecto en el que ya trabajan sus dos artífices.